Misticetos

En las aguas del mar Cantábrico también pueden encontrarse misticetos, el grupo de cetáceos que carece de dientes y posee barbas para filtrar su alimento. A diferencia de los odontocetos, se alimentan principalmente de pequeños peces y organismos como krill y plancton, que capturan introduciendo grandes volúmenes de agua en su boca, para después expulsarla con ayuda de su gran lengua. Sus barbas retienen dentro de la boca el alimento que después ingieren.

En Cantabria, la presencia de misticetos es generalmente estacional o puntual, ya que muchas de estas especies se desplazan siguiendo rutas migratorias. El mayor número de avistamientos se produce entre junio y octubre. Durante determinados momentos del año pueden observarse ejemplares en tránsito, como es el caso del ejemplar de ballena jorobada que lleva ya unos años pasando en torno a cada mes de mayo.

Aunque el avistamiento de misticetos no es tan frecuente como el de los odontocetos, su presencia refleja la riqueza biológica del mar Cantábrico. Estos gigantes marinos forman parte del equilibrio del ecosistema, y su paso por nuestras aguas es siempre un acontecimiento destacado para la observación y el estudio científico. A lo largo de sus trayectos, riegan de nutrientes la superficie, mejorando la cadena de producción de algas y zooplancton, base de la alimentación de toda la pirámide trófica.

misticetos

Rorcual común
Balaenoptera physalus

Es el segundo animal más grande del planeta, solo superado por la ballena azul. Presenta un cuerpo largo y estilizado, de color grisáceo casi negro, con una característica asimetría en la mandíbula inferior: el lado derecho es blanco mientras que el izquierdo es negro.

Es un nadador rápido y potente, que puede observarse en el Cantábrico principalmente en paso migratorio o en busca de alimento. Filtra pequeños peces mediante sus barbas, realizando embestidas rápidas en las que engulle grandes cantidades de agua. (Fotografía de Jaled Ibarra, de rorcual común varado en Oriñón, Cantabria. 1997)

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Rorcual aliblanco
Balaenoptera acutorostrata

Es el más pequeño de los grandes rorcuales y se distingue por la franja blanca que cruza sus aletas pectorales. Su cuerpo es esbelto y oscuro, y suele ser difícil de detectar por su tamaño y comportamiento discreto.

En el mar Cantábrico aparece de forma estacional, normalmente asociado a zonas donde encuentra alimento abundante. Se nutre de pequeños peces y crustáceos nadadores, que captura mediante filtración tras rápidas acometidas.

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Ballena jorobada
Megaptera novaeangliae

Las ballenas jorobadas son visitantes ocasionales del mar Cantábrico. Aunque no son frecuentes, algunos ejemplares aparecen durante sus desplazamientos por el Atlántico Norte. Se reconocen fácilmente por sus largas aletas pectorales, de hasta un tercio de su longitud total, y por sus espectaculares saltos fuera del agua.

Su presencia en Cantabria suele estar relacionada con movimientos exploratorios o rutas migratorias. Cada avistamiento es valioso para la ciencia y recuerda que el Cantábrico forma parte de un gran corredor oceánico por el que, de vez en cuando, pasan estos gigantes del mar.